Una droga saca al consumidor de su realidad y lo lleva a otra, todos los seres humanos tienen maneras de aliviar el sufrimiento interno, ya sea mediante el amor, el chocolate, la televisión o los estupefacientes.
Los corredores de bolsa usan la cocaína para aguantar maratónicas jornadas de las cuales sacarán un jugoso rédito económico, las esposas de estos ejecutivos usan anfetas para mantener su peso y clonazepam para dormir y escapar de la soledad. Sus hijos consumen extasis para pasar la noche en un boliche sin parar un segundo; sus novias prefieren la pepa para salir de la rutina diaria y sus amigos fuman marihuana para pasar un día de relax.
Cigarrillo y alcohol son también drogas muy populares para calmar la ansiedad.
Cigarrillo y alcohol son también drogas muy populares para calmar la ansiedad.
Todos ellos pueden potencialmente quedar enganchados, pero al final del día tendrán siempre la opción de regresar a sus casas, comer algo, bañarse, dormir, reflexionar y en última instancia pagar una granja que los ayude a dejar atrás el mal camino. Sobre todos estos casos se hacen películas, se filman documentales y se escriben novelas.
Cada país tiene sus tendencias de consumo, mayoritariamente planteadas por la accesibilidad a la sustancia y el nivel socio-económico preponderante entre los adictos. Por eso,a partir de las estadísticas mundiales se pueden sacar varias conclusiones:
El informe anual de World Drugs Report, publicado por la oficina de drogas y criminalidad de la ONU.
Pero las cifras solas no alcanzan, y no abundan los documentales que hayan abordado esta temática con una mirada socialmente amplia, con el foco en el chico que fuma paco y cuida autos por unas monedas fuera de los boliches dónde corren las drogas estrellas del celuloide.
La notoria falta de material, especialmente en Argentina y el resto de Latino-América, quizás se deba no sólo a que es un tema difícil de retratar, sino también peligroso.
El director franco-español Christian Poveda se infiltró en las llamadas maras salvadoreñas y reveló la conexión de estos grupos de jóvenes con las drogas en su maravilloso documental “La vida loca”. El cineasta fue asesinado poco después del estreno, en septiembre de 2009, por las mismas maras que expuso en su trabajo.
Por la falta de suficiente material audiovisual sobre la problemática local, se intentará cubrir los espacios en blanco con la voz de Rosa, encargada del centro social y comedor “La Usina”, en el corazón de la villa 1-11-14 del Bajo Flores, el asentamiento más grande de la ciudad. La villa está mayormente poblada por personas de nacionalidad boliviana, víctimas del fuego cruzado entre los narcos peruanos y coreanos que controlan allí el negocio del paco.
La relación entre la muerte y la nueva droga de los pobres es abordada desde adentro en el breve pero intenso corto de Gustavo Barco, que relata los estragos que produce esta sustancia entre los jóvenes de Ciudad Oculta:
Rosa explica el origen de la adicción: “Los chicos empiezan a consumir paco por la junta que tienen. Se preguntan entre ellos para qué les sirve, y algunos dicen para no tener hambre, otros por frío. Para comprar paco, cartonean, laburan, roban, ellos mismo me cuentan. Algunos se quieren ir, salir, pero no pueden. El número según SEDRONAR de camas disponibles es de 3.170, para miles de chicos."
En el documental del canal Encuentro "Mejor hablar de ciertas cosas" Jeremías Albano, un adicto en recuperación, y Coquito, un ex usuario, de Chaco, cuentan sus vivencias en primera persona, intercalando sus experiencias con la opinión de especialistas.
Rosa sigue su relato y sentencia: “Acá se recuperan 40 y caen 100, porque desde abajo, los más chicos empiezan a consumir, vienen chicas embarazadas con bebés en los brazos a comprar a la villa.No hay placer en el paco, se sienten mal apenas fuman, quieren más y si no tienen se angustian. Al poco tiempo les duele todo. Les rompe todo. Les duelen los huesos, las piernas, las rodillas, los codos. Hay personas que escupen pedazos de pulmón. Ellos no se dan cuenta de cómo están. Los quema.”
Los siguientes documentales, con sus links para verlos completos en Megavideo, terminan de armar un rompecabezas que se extiende desde Sudamérica, hasta los barrios pobres de Europa y la nefasta ruta del opio en Oriente Medio y en el que la situación de Argentina y el paco es sólo una pieza más:
Las cifras de consumo de cocaína en España se han duplicado en los últimos diez años. Un 2,6% de la población consume esta sustancia, según los últimos datos de la Fiscalía Antidroga. Este documental descubre la vida, los problemas y las circunstancias en las que seis adictos quedaron atrapados por la coca y su lucha por rehabilitarse y abandonar la droga.
Duro e impactante documental revela que Afganistán es uno de los principales países productores de heroína.
El film muestra datos escalofriantes que explican el vertiginoso crecimiento de la producción de opio en Afganistán: más del 85% de la heroína consumida en Europa viene de este país..
Es un documental de National Geographic que
trata de manera directa y profunda la droga
conocida como "la cocaína del pobre" o la
Metanfetamina, ahora consumida en todo Estados
Unidos y México. Según este documental es uno
de los peores problemas sociales ya que
también es un gran negocio transnacional.
trata de manera directa y profunda la droga
conocida como "la cocaína del pobre" o la
Metanfetamina, ahora consumida en todo Estados
Unidos y México. Según este documental es uno
de los peores problemas sociales ya que
también es un gran negocio transnacional.
Can Tunis es un barrio marginal situado en la moderna y turística Barcelona. En esta barriada acuden a diario toxicómanos en busca de su dosis diaria.
Los habitantes del poblado van a ser expropiados y temen por su futuro. Es un mundo donde todos los niños conducen coches robados y en los juegos de "ladrón y policía” todos quieren ser ladrones.
Anabella V. Seni
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